lunes, 8 de junio de 2015

Una reflexión sobre Nibiru y sus tripulantes en Tierra


           
            El tema de Nibiru nos llega desde las leyendas sumerias. Se cuenta que este es un planeta que cada aproximadamente 3600 años pasa por la órbita del Sistema Solar, por eso algunos investigadores piensan que este es el planeta n° 12 del sistema solar. Pero su elíptica es diferente al del resto de los planetas del sistema solar. Se cuenta que en ese planeta viven seres extraterrestres, principalmente del tipo de raza reptiliano, y que el comandante de esa gran “nave-planeta” es un extraterrestre llamado ‘Anu’. De allí que a estos humanos reptiloides nibiruanos también se los haya llamado “anunnakis” (término que significaría “los seres que descendieron del cielo”). Por lo tanto anunnaki proviene de la palabra Anu, que es el nombre de la Jerarquía principal de ese planeta (o al menos lo era durante los eventos relacionados con la Tierra). Estamos hablando de un tipo de extraterrestre, de una particular mezcla genética que vive desde hace cientos de miles de años en dicho planeta. Se cree que los nibiruanos o anunnakis son remanentes de razas de los oriones y de Alfa Draconis, y puede que haya alguna mezcla genética de los humanos originales de Lira y Andrómeda…, y otros,  pero los nibiruanos son principalmente reptiloides (con rasgos de serpiente o del lagarto, según la genética).
Esta particular ‘tipología’ no determina la conciencia de estos seres, ya que hay reptilianos ‘buenos’, benevolentes, sabios y “crísticos”, y los hay ‘malos’, es decir egocéntricos, agresivos y despreciables. Esta verdad no es diferente a como sucede con los humanos terrícolas… En nuestro planeta la maldad o la benevolencia no depende de las razas, porque un hombre de raza amarilla puede ser benevolente y sabio, o despiadado e insensible, y esto vale para todas las razas de la Tierra, negra, blanca, roja…, y sus mezclas. El nivel de conciencia es lo que determina la cualidad del carácter y la maduración del alma de un ser, más allá de cuál sea la tipología racial a la cual, en un momento dado, está adherido, como alma,  en encarnación. Esto ayudará a desmitificar la idea generalizada que he podido observar, al creer que los extraterrestres reptiloides son maléficos… Esto es relativo, pues sería lo mismo que decir que todos los de raza negra son despreciables y malvados…, o todos los de raza amarilla… Esto es ‘racismo’, en nuestro planeta o fuera del mismo…
Lo que importa no es la raza, sino el alma que está encarnada en un individuo de esa raza… Las razas son tan solo ensayos genéticos que se han probado durante miles de millones de años y que siguen probándose en el Universo con el fin de que las almas evolucionantes puedan encarnar en vehículos materiales en los cuales poder seguir adquiriendo experiencias de fricción y comprensión. Si esto es entendido, la reflexión podrá ir más allá…, para entender los acontecimientos de otra manera…
Lo que ocurre es que en el inconsciente colectivo del hombre terrestre hay experiencias remotas negativas con los anunnakis, y por eso el ser humano guarda cierto miedo y rechazo con esa tipología de razas…, Pero si se entienden los hechos, ese miedo puede ser comprendido y superado. Tal vez ahora que salen estas informaciones a la luz, sea el momento de que la psiquis humana general “vea”, descubra y trascienda sus bloqueos ancestrales…

Como se explicó, Nibiru es ese planeta que los sumerios decían que era el hogar o “la nave” en la que viajaban ‘los dioses’. Estos “dioses” aparecieron en distintas ocasiones a los humanos terrestres (a pueblos indígenas de subrazas atlantes, principalmente), ya que cada vez que el astro Nibiru pasaba (cada 3600 años) cerca del sistema solar, aprovechaban los anunnakis para abordar la Tierra con agendas propias que concretar.
La palabra “dioses” también debe ser correctamente interpretada, ya que en la antigüedad los pueblos llamaban “dioses” a ‘seres que descendían del cielo’ y que demostraban tener un desarrollo muy superior en ciencia, lo cual les permitía realizar cosas que para los seres humanos terrestres primitivos eran como verdaderos “milagros de los dioses”… Pero en realidad estos no siempre eran ‘seres éticos’, evolucionados en consciencia. Había extraterrestres mediocres, de característica egocentrista, que buscaban dominio y poder sobre los humanos terrícolas, y no les era difícil conseguir sus fines ante las poblaciones subdesarrolladas y primitivas presentes en nuestro planeta en aquellas épocas.
Algunos de estos seres extraterrestres, demostrando sus poderes ante los atónitos, crédulos e ignorantes terrícolas, se hicieron pasar por “dioses”, y no les fue difícil hacerlo, ya que los pueblos de la Tierra eran inmaduros y supersticiosos. Pero hubo otros seres extraterrestres que arribaron a nuestro planeta para ayudar, algunos eran benevolentes, pero autoritarios, y otros ayudaron a liberar al ser humano originario de nuestro planeta de las ilusiones generadas en virtud del contacto con los engañosos extraterrestres egocéntricos. Es decir que hubo seres cósmicos que vinieron a ayudar a la Humanidad, y la mejor manera de hacerlo sería ayudando al alma humana a su “despertar de consciencia”, porque con el despertar, el hombre podría liberarse a sí mismo, y madurar.
Por lo tanto la Tierra fue abordada por entidades de otros mundos y esferas de vida, en diversas oportunidades, algunos seguían agendas egoístas propias, otros eran benevolentes pero autoritarios, y otros vinieron a ayudar al progreso con respeto del libre albedrío humano, muchos de estos últimos sacrificándose a sí mismos para ayudar… Hubo, por lo tanto, distintas categorías de seres que arribaron a La Tierra, de diferentes niveles de conciencia. Esta información nos mueve a tener mucho cuidado al considerar el tema ‘extraterrestre’, para saber colocar cada cosa en su sitio justo, y no confundirse, “metiendo todo en la misma bolsa”…

Nibiru es sinónimo de lo que la ciencia luego llamó “Planeta X”, y lo que ciertos grupos gnósticos llaman “Hercóbulus” o “Planeta Rojo”. En la Biblia a este gran astro que pasaría rosando la Tierra (y algún asteroide cae en Tierra) y que causa desastres se le llama “Ajenjo” (que significa ‘amargo’, por que el ajenjo es una planta amarga, y así se llamó al astro que causaría amargura durante su paso por la Tierra); pero todo se trata del mismo astro, del mismo tema, con distintos nombres.

En los estudios esotéricos se afirma que, hace muchos millones de años (mucho antes que descendieran los nibiruanos), arribaron al Planeta Tierra los “Senores de Venus”,  seres mucho más evolucionados que el humano terrícola. A estos seres se les llamó “Kumaras” (que literalmente significa ‘niño’, o joven que no pasa de los 15 años, haciendo así alusión a la gran pureza de estos seres); también se les llamó Pitris Solares (Pitri significa Padre). Los Pitris Solares fueron los progenitores del hombre interno, es decir, quienes trajeron los principios superiores al ser humano (conectaron la Tríada Superior al cuaternario inferior). Es decir que estos seres, que en realidad eran seres de Conciencia Solar o Crística-Cósmica descendidos hasta el sistema solar de regiones extrasistémicas, descendieron al Esquema Evolutivo de Venus, como escalón descendente necesario para poder llegar, en su descenso divino, hasta la densa dimensión del Planeta Tierra (no tenían cuerpo físico denso, sino cuerpo etéreo-espiritual). Descendieron así para llegar al hombre terrícola, que ya poseía cuerpo físico y astral, pero que todavía no poseía mente pensante. El hombre en aquella época, Lemuriana, no se puede decir que fuese todavía hombre sino apenas un antropoide, más animal que humano. Estos eran los vehículos inferiores que formaban ‘el hombre externo’ (que necesitaba unirse a la Tríada Espiritual u ‘hombre interno’), y a este hombre externo o material lo construyeron, antes de la llegada de los Señores de Venus, otra jerarquía de seres extraterrestres de la Confederación Crística Universal: el Manú de la 3° raza lemuriana, junto a sus auxiliares y ayudantes. Como puede verse, todo sucede por procesos, de acuerdo a un extenso Plan Divino para lograr finalmente arquetipos evolutivos que están en la Mente del Logos.
Por lo tanto, al arribar a la Tierra los Kumaras, ya encontraron a un ‘hombre material’ (el hombre exterior) bastante bien formado, pero sin autoconsciencia. Ellos venían a dar al hombre-simio los principios para que se desarrolle la autoconsciencia. Insuflaron la mente en el hombre animal Lemur, y se puede decir que fue a partir de ese evento que ‘el hombre’ apareció sobre la Tierra (aunque era un hombre embrionario aún). Por eso la literatura esotérica teosófica nos explica que el ser humano de la Tierra fue creado por varias jerarquías de seres. Están los que, como dijimos, intervinieron en la formación genética de los vehículos materiales (extraterrestres a los cuales se les llamó “Señores de la forma” o Pitris Lunares), y están los que intervinieron, en fa formación del hombre interno; porque el hombre no es solamente genética física-química, sino además, y fundamentalmente, esencia solar-espiritual. (Esto último es lo que no entienden muchos de los que hablan de la creación del hombre terrestre como simple producto de ensayos híbridos entre genes terrestres y extraterrestres…). Cuando la religión afirma que Dios creó al hombre, no se equivoca en esencia, ya que el Poder Divino se expresa a través de sus múltiples Inteligencias del Universo.

Retomando, cuando los venusinos solares descendieron a nuestro planeta, el principal de los Kumaras tomó la dirección del gobierno del Planeta Tierra, y es a quien en esoterismo se le llamó “Sanat Kumara”, el Anciano de los Días. A partir de ese momento apareció la Jerarquía Espiritual Planetaria, que al principio eran seres, como vimos, extra-terráqueos, ocupando los puestos de gobierno en el Esquema Evolutivo Terrestre; pero a medida que el hombre fue progresando en desarrollo, los más desarrollados y avanzados fueron cubriendo puestos en la Jerarquía Planetaria. Así es como apareció la Jerarquía espiritual planetaria, que se asentó dentro de la Tierra, y Sanat Kumara se transformó en el Centro Solar del Planeta Tierra, un centro etérico-espiritual de inmenso amor por la vida en esta Esfera.

Todo esto ocurrió desde hace 18 millones de años en adelante; pero ocurrieron eventos cósmicos que precipitaron acontecimientos en la Tierra. Había estallado una guerra dentro de este Universo Local (Nebadón), que incluía a nuestra galaxia, la Vía Láctea, a la galaxia vecina ‘Andrómeda’, y a otras galaxias más que forman parte de lo que la ciencia hoy llama “Grupo Local” (un conjunto de varias decenas de galaxias aglomeradas por grandes fuerzas gravitatorias). Como siempre ocurre, en esta guerra estaban los que estaban del lado del egocentrismo (los ‘anticrísticos’) y los que estaban en el grupo que apoyaban el Plan Evolutivo Cósmico (los ‘crísticos’). Un grupo de tendencia mayormente anticrística descendió a la Tierra con agendas egoístas; eran del planeta Nibiru. En cierta época, ‘los nibiruanos crísticos’, compartieron con los humanos terrícolas su cultura y conocimientos; (de allí el avance en astronomía de muchos pueblos antiguos…), pero cuando otro grupo nibiruano, anticrístico, tomo el mando, tomaron de rehenes a los humanos terrícolas, y los obligaron a trabajar para ellos. Sus fines eran extraer oro de las profundidades de la Tierra, pues se dice que era un metal necesario para su propia vida en Nibiru, su propio planeta. Durante la visita de estos seres, se hicieron experimentos genéticos con los humanos terrestres, hibridándolos con su propia raza, para poder obtener un tipo racial obediente, sumiso y subordinado a sus fines. Esto torció el plan evolutivo terrestre, de acuerdo a los planes arquetípicos y a la acción de los Kumaras. Después de esta intrusión anticrística, las fuerzas de la Luz Crística tuvieron que trabajar día y noche para reencausar el Plan evolutivo en la Tierra.
Los Padres Solares, los Kumaras dieron un gran impulso al progreso de la humanidad terrestre, porque impulsaron grandemente con su presencia y actividad el avance mental de la humanidad, pero más tarde hubo un retraso al intervenir fuerzas extraterrestres anticrísticas modificando en alguna medida la genética humana… Aún así, era esperable por los Señores de la Luz que intrusiones anticrísticas sucediesen durante los procesos evolutivos en la Cadena Terrestre, esto sería natural e inevitable en alguna medida, por que la Cuarta Cadena evolutiva es la más densa y material, y es donde se encuentran mezcladas las razas más materiales del Esquema Universal; por lo tanto, mientras la evolución esté en su 4° Cadena (la Cadena Terrestre) y en el 4° Globo, “D”, el más material también, experiencias densas con razas alienígenas densas, serían inevitables y esperables. Lo que ocurre es que, con el estallido de la Guerra Universal, las cosas empeoraron más de lo esperado…
Es por este motivo que Mikael, el Regente Solar del Universo Local, el ‘Adonai’ (Señor) del Universo, tuvo que manifestarse en nuestro planeta en más de una ocasión, en diferentes épocas raciales, para reencausar el Plan Divino en la Tierra. La última vez fue hace 2000 años, como todos saben… En aquella oportunidad prometió volver, y por cierto que no fue una promesa ‘para dejar tranquilo a los preocupados discípulos’…, claro que no…, sino una promesa cargada de conocimiento de los ciclos cósmicos evolutivos. El Cristo Solar sabía que, pasado cierto ciclo de vida evolutiva, tendría que manifestarse nuevamente como Avatar (encarnación Divina) para manifestar con Su Presencia, que es pura energía, en fin de un ciclo y el comienzo de otro. Lo que ocurre es que casi todos han interpretado esta “promesa-evento” como algo relacionado especialmente a nuestra humanidad y a nuestro planeta; pero la promesa del Rey Cristo va mucho más allá, ya que tiene alcance “universal”. Con su próxima VENIDA, el Cuerpo Macrokósmico Universal se limpiará por completo de frecuencias anticrísticas.

Nuestro planeta fue en realidad, como el “chivo expiatorio” de un conflicto de alcance universal (que al menos alcanzó, como vimos, a las galaxias del “Grupo Local” del Universo de Nebadón). Es decir que la Tierra se convirtió en un escenario de lucha y conflicto entre las fuerzas crísticas y anticrísticas del universo local.
Un ejemplo claro se puede encontrar en la historia de la Iglesia Católica y de sus santos y mártires. “La Santa Inquisición” fue al principio impulsada para depurar la doctrina cristiana, que se estaba desvirtuando; pero enseguida fue tomada por fuerzas anticrísticas camufladas dentro de la Iglesia (lobos vestidos de ovejas…) y es así como se quemaron conocimientos y cuerpos humanos en las hogueras…; lo que no pudieron quemar fueron a los espíritus crísticos de los mártires, que aguantaron con estoica fortaleza hasta las últimas consecuencias los embates del poder oscuro. Sus cuerpos fueron consumidos, pero no así sus voluntades solares, que siguen avivando el Fuego del Alma de la Humanidad.
Muchos que no saben nada de estas cosas, de las fuerzas (de origen extraterráqueo) que estuvieron involucradas en la vida de la Iglesia Católica, culpan a la Iglesia… por las cosas que ocurrieron en sus propias filas…; pero lo cierto es que en ninguna otra religión existió una oposición a la Luz, como sucedió en la Iglesia Católica, y esto ocurrió porque ‘los anticrísticos’ querían eclipsar la Luz Crística traída por Mikael, la cual estaba destinada a liberar a la Humanidad, y para lograrlo invadieron astralmente a la Iglesia Cristiana logrando ocupar sitios de poder dentro de las jerarquías de La Iglesia. Estas Fuerzas Siniestras sabían que si lograban acaparar a la Iglesia, lograrían dominar al pueblo creyente. Pero las fuerzas solares, crísticas, no tardaron en enviar a sus agentes, los cuales encarnaron como humanos con la misión de introducirse en la Iglesia para hacer frente a la situación. La lucha fue encarnizada, y las fuerzas de la Luz nunca respondieron al odio con odio, sino que se mantuvieron firmes a la Ética Crística Universal en todo momento… ESTE ES EL PODER DEL CRISTO…, y aún hoy se hace presente cada día en sus agentes solares, que diariamente, muchos en forma anónima, entregan sus vidas por el Bien mayor de todas las almas.

Recuerde el lector, que las fuerzas anticrísticas de las que estamos hablando, los conocidos “demonios” de la Iglesia Católica, eran en realidad extraterrestres reptilianos anticrísticos… Estos seres son famosos por poseer gran fuerza psíquica; muchos son cascarones vacíos, es decir envases astrales densos, sin los principios superiores, es decir, sin alma, (impulsados por alguna voluntad anticrística mayor). Estas entidades, que ya no pueden llamarse “seres”, porque el espíritu de vida de ha ido…, son como ‘parásitos cósmicos’ que muchas veces son los que obsesan (poseen) el cuerpo de algún ser humano débil. Cuando esto ocurre debe expulsarse el intruso con “exorcismo”. Esto ha sido practicado por sacerdotes idóneos de la Iglesia durante cientos de años, sacerdotes que conocían muy bien los artificios de estas entidades y las formas para liberar al cuerpo obsesado (poseído), permitiendo que el alma humana vuelva a su templo físico tras el exorcismo…

Varias entidades de estas fuerzas anticrísticas lograron penetrar en familias influyentes, principalmente en ciertos puestos de los gobiernos del mundo y en la cúpula de mafias multimillonarias. La generación y sustento de guerras entre los pueblos, son una de sus preferidas actividades… Sus fines siempre han sido claros: dominar sobre el mundo y tener al ser humano como esclavo sumiso a sus fines. Pero las Fuerzas de la Luz han seguido generando oportunidades para el despertar crístico de las almas humanas, y esto es lo más temido por los entes de la senda oscura, debido que ellos solo pueden dominar a través de la ignorancia y la ceguera de los humanos. La ignorancia es lo que vuelve vulnerable al hombre. Pero cuando el hombre se vuelve consciente, y cuando además descubre su ser crístico, cuando descubre el poder de la unidad y del amor…, en ese instante las fuerzas siniestras pierden fuerza y terreno…, y sus objetivos se desbaratan… Así que el Plan de las Fuerzas Crísticas ha sido el despertar de las almas humanas, con el conocimiento de que el hombre debe liberarse a sí mismo, debe llegar a ser “luz para sí mismo” y el señor de su propio destino… Esta ha sido la acción fundamental de la Jerarquía Espiritual en el Planeta Tierra, mientras se espera que la Promesa de Aquel que dijo que volverá, se cumpla con poder y gloria, cuando llegué su momento.

            Existen extraterrestres nibiruanos crísticos que han encarnado en la Tierra para denunciar el poder de las mafias y la corrupción mundial llevada adelante por el poder nibiruano anticrístico presente en la Tierra. También se encuentran presentes seres solares de otras constelaciones y estrellas, cumpliendo con su particular misión  en el Plan… Como se ve, sigue en pie la lucha entre las fuerzas crísticas y anticrísticas, con escenario en nuestro planeta, y en medio de esta lucha universal, están los miles de millones de inocentes almas humanas ascendentes, que luchan por iluminarse y liberarse, esperando el nacimiento del ‘Cristo Niño’ en sus conciencias.

            Conocer sobre la verdadera naturaleza de las cosas y los hechos, es lo que libera al hombre de la esclavitud de ideas ilusorias que atan al miedo.
            El miedo es una energía que ha sido utilizada por ‘los anticrísticos’, permitiendo que se formen callosidades mentales de supersticiones en los pueblos. El verdadero poder crístico siempre libera al hombre de las irreflexivas supersticiones, y lo coloca en una posición cada vez más firme de reflexión inteligente.
            Es por este motivo que el DISCERNIMIENTO, y el libre pensamiento, han sido siempre combatidos por el poder oscuro, para impedir el avance del ser humano en conciencia. Esto es evidente en la historia de los pueblos.

            Que estas líneas puedan servir para abrir los ojos en las posibles causas reales de muchos acontecimientos mundiales, y para saber mejor de dónde venimos…, hacia dónde vamos…, y quiénes son los verdaderos actores en este escenario.
Suryanam