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miércoles, 17 de mayo de 2017

“RESONANCIA ARMÓNICA”: La Teurgia de este tiempo. Un Servicio Planetario, hacia la futura Raza humana.


         Mi intención en este tema es “desmitificar y “desritualizar” lo que tiene que ver con lo que podríase llamar “servicio espiritual” al Planeta Tierra y a todo que existe en su esférico Cuerpo de manifestación.
         Des-mitificar, comprender el significado del mito penetrando tras el velo de la Leyenda para ver la verdad a la que se refiere; y des-ritualizar la espiritualidad, es decir, ir más allá de todas las fórmulas y ceremonias de orden espiritual o esotérico, es una posibilidad que se presenta ante un nuevo despertar de la conciencia en estos tiempos…
Para entrar en el tema de la RESONANCIA ARMÓNICA, que nos da la posibilidad de una espiritualidad sin mito y sin rito, entraremos antes en los dos términos mencionados.

Desmitificar (nuestra primera palabra clave) es necesario, para descubrir y comprender la verdad que ‘el símbolo’ quiere expresar a través del mito. Los mitos son leyendas, cuentos de historias fantásticas, que suelen encerrar una verdad. El mito de Hércules, por ejemplo, quien tuvo que realizar sus “12 Trabajos”, uno por cada signo del Zodíaco, encierra, en esa forma de leyenda, la realidad oculta de “el Trabajo del alma humana” para lograr liberarse de las oscuridades de la ignorancia en la cual ha caido al sumergirse en la Materia (al encarnar en un cuerpo humano), para llegar finalmente (después de un largo sendero reencarnatorio) a la Luz del Espíritu, al Verbo Liberador, en forma autoconsciente. Ese Verbo Liberador está dentro de cada ser humano, pero está oculto, y es a través de “los Trabajos herculianos por comprender la vida”, que el hombre puede encontrar finalmente Su Verbo: la Voz de su Conciencia Interior, la Voz de Dios dentro de sí, o bien, como prefiero llamarle: “el afloramiento de la Intuición espiritual”. 
Desmitificar es, pues, necesario para comprender la verdad y llegar a volverse ‘uno’ con Ella, sin necesidad del “símbolo”, es decir, sin necesidad de la intermediación de la mente abstracta. Llegar a este nivel, implica el despertar de Buddhi como consciencia activa, cosa poco común en la actual humanidad; por eso el ser humano aún precisa de la religión, del mito, del ideal y de la creencia. Con el despertar de Buddhi (o de Cristo como consciencia), ya no es más necesaria la religión externa, el mito, ni el ideal; porque todo se transforma en “una resonancia de la verdad espiritual en sí mismo”, sin necesidad de palabras o símbolos intermediantes. (Esto último lo desarrollaré luego).
         Al desaparecer el símbolo intermediante (es decir, al desaparecer el mito y la creencia, reemplazados por la vivencia directa de la verdad búdica-crística), ya no es necesario tampoco el rito. Aquí entramos en la segunda palabra clave, a la cual me referí al inicio: “Desritualizar”.

         En todas las religiones del mundo se utiliza ‘el rito’ como forma de expresión de la fe, cuyo fin sería lograr la intermediación y el contacto entre la Deidad y el Hombre. Los sacerdotes han surgido para ser “intermediadores”, “puentes”, entre Dios y la Humanidad. Lo mismo sucede con la fe espiritual de los pueblos indígenas en general. En todos los pueblos vemos a la leyenda y al rito formando parte de la vida del hombre. ¿Por qué esto es de esa manera…? ¿Habrá de ser siempre así; o alguna vez habrá de cambiar, al cambiar la conciencia del Hombre…?
         Ante todo hay que entender que no hay nada de malo en el mito, ni en el rito, mientras no se trate de ritos con sacrificios de seres vivientes, como los ha habido tantos, en diferentes culturas a lo largo de la historia humana. Exceptuando esa clase de ritos, las ceremonias en las que se expresa la fe en ‘El Supremo’ (lo llame como lo llame cada cultura) con la intención de atraer las bendiciones del Espíritu Puro desde el Cielo a la Tierra, son inofensivas y expresión natural del estado de conciencia de la Humanidad en un determinado momento de su historia.

         ¿Cuando comenzaron la religión y el rito religioso…?

         A inicios de la Raza Atlántica (o Raza Madre Atlante), hace más de cinco millones de años. Allí comenzó la verdadera historia de la humanidad, porque es en aquella remota época en donde el homosapiens (que ya había nacido millones de años antes, al final de la era racial lemuriana) terminó de sumergirse en la materia física con el despertar de los sentidos de percepción exterior y el consecuente despertar de la mente concreta, objetiva. Al obtener (con la evolución de las razas reices) los 5 sentidos para percibir los objetos del mundo exterior, y una mente capaz de “nombrar” los objetos percibidos (aparición del lenguaje), al mismo tiempo, el hombre, ya nacido en la materia y en el mundo del intelecto, perdió contacto con el mundo interno, subjetivo, y por ende, con la región espiritual. Hay muchos mitos que enseñan esto.
Este “descenso a la Materia” con la pérdida (aparente y transitoria) del Reino Espiritual, hizo del ser humano, (principalmente al inicio de su camino como homosapiens), un ser sin rumbo, atado a las corrientes astrales y materiales del planeta; es decir, un ente sin rumbo espiritual. Para retomar ese rumbo interno, es que los humanos adelantados de cada época (algunos eran Avataras: que significa “Descenso directo de la Divinidad”) crearon, o dieron origen, a la religión, para “religar” lo que había sido desligado; es decir, ligar nuevamente al ser humano con el Hogar perdido: la suprema región espiritual. Así fueron naciendo las religiones, y el ser humano, a partir de entonces, ha necesitado de la religión, con sus doctrinas, sacerdotes y ritos, como mediación para ‘llegar a Dios’ (al Reino aparentemente perdido).
Al principio de la humanidad atlante, la religión en general era politeista; se creía en “los Dioses”, y se creia que había que hacerles ofrendas a esos Dioses para obtener algún favor de ellos, como por ejemplo, tener una buena cosecha con lluvia abundante, etc. Todo ello se hacía a través de ritos. Con el tiempo, es evidente que el Plan Divino llevó las cosas hasta otro terreno: el ser humano debía alcanzar la idea de un Dios Único, o Suprema Divinidad; es decir que, más allá de los seres que pueblan el Cosmos Sideral (los “Dioses”) existe “un Unico Dios, absoluto y omnipresente” (inclusive, sin necesidad de antropomorfismos). Este plan, proyectado por las Inteligencias Solares para establecer el monoteismo en la Humanidad terrestre, estuvo en manos de Moisés y, posteriormente, del Cristianismo (que más allá de sus errores, llevó adelante la idea principal del Dios Unico, del cual todas las cosas proceden). Oriente, por su parte, (más precisamente la India) siempre sostuvo la idea de Brahma y Parabrahman, el Dios absoluto.
La Teugia (del griego teos: Dios; ergon: obra) era la actividad que podríamos denominar como ‘Magia Divina’, que se efectuaba con el fin de contacto y comunicación con los “Genios Solares” (Ángeles y Espíritus Planetarios), para atraer Su Luz a la Tierra. Se practicaba en la antigüedad mediante ritos que los Iniciados conocían bien. Cada religión ha tenido su tipo de “Teurgia”…
Es en este punto,  después de la necesaria introducción sobre la aparición del mito y del rito con el nacimiento del homosapiens, en el cual podemos abordar el concepto de RESONANCIA ARMÓNICA”.

La Resonancia Armónica es la capacidad que posee todo ser humano que se ha reecontrado con su verdadero Ser (el Atman o Espíritu) de resonar en toda su aura con la Luz del Espíritu Solar.


Imagen figurativa de la Resonancia Armónica
entre Espíritu, alma y personalidad.

El ser humano que se ha reencontrado con su núcleo espiritual (con su Nous) puede servir de puente entre el cielo y la tierra, sin necesidad de religión, de sacerdote, ni de ritos. Se transforma así él mismo en un sacerdote, es decir, en “UN PUENTE” para que por su intermedio desciendan las bendiciones solares al mundo.

Otra manera de llamar a este estado de preparación interior es: Convertirse en “ANTENA ESPIRITUAL”, o también, transformarse en un “Diapazón armónico” que expresará la vibración espiritual a través de su aura, lo cual se expandirá hacia la Red de Luz Planetaria automáticamente, sin necesidad de ritos de ninguna especie, siguiendo tan solo leyes naturales.
A esto otros le han llamado: transformarse en un “SER ESPEJO”, pero como el espejo da idea tan solo de “reflejo” y no de “resonancia”, para mí es más correcta la idea de RESONADOR ARMÓNICO, o “Resonador Magnético”. (“Resonancia armónica”, “resonancia magnética búdica-átmica”, “resonancia magnética crística”, “resonancia solar”, “resonancia magnética espiritual”, etc., son conceptos análogos).
Más allá del término que se elija, o que se crea más pertinente, significan, en esencia, lo mismo. Si quisiéramos ‘hilar más fino’ los conceptos, diríamos lo siguiente:
Un Ser Espejo siempre es un Resonador Armónico; pero un Resonador Armónico no siempre es un Ser Espejo. Esto ocurre por la siguiente razón: Cuando la resonancia espiritual en el aura del individuo es leve, no aparece aún la actividad de “espejo”; pero cuando la ‘resonancia solar’ (búdica, o crística) comienza a ser poderosa, el individuo se transforma en un catalizador y reflector de las energías superiores, transformándose así en un Ser-Espejo. En síntesis: Cuando el Resonador Armónico se hace poderoso y constante (no intermitente, como ocurre al principio), se convierte en un Ser-Espejo.
Una parte de la humanidad está siendo llamada a convertirse en estos tiempos en “resonadores armónicos”, es decir, en Diapazones de Luz. Para esto solo hay que tener el nivel de consciencia adecuado (nada más, y nada menos…).
Un “Resonador Armónico” ya no tiene conflictos neuróticos (psicológicos) y su ser interno vive en la Paz del Ahora intemporal.
Si bien un Resonador armónico puede emplear mantrams, oraciones, plegarias, etc. no depende de ello, porque puede prescindir de ellos y seguir resonando igualmente, como diapazón, con su Ser espiritual. La activación de su ‘sonar’, su “vibración diapazónica solar”, no depende ya de fórmulas, ya no las precisa en realidad… Un silencio interno…, tan solo un silencio, será suficiente para sentir ese fluir vibrante, el fluir del inagotable Manantial Interno.
Esto…, es Servicio Planetario. Es ‘Teurgia del Hombre Nuevo’, y no se necesita ni siquiera saber de la palabra ‘Teurgia’, ni de ninguna otra palabra…, porque el verdadero “Resonador armónico” está más allá del símbolo (y la palabra es símbolo…).

La “Convergencia Armónica” es también un concepto interesante a considerar, porque es la reunión de Resonadores armónicos, resonando al unísono… Esto es Trabajo Interno Grupal en la Nueva Era…
Esta última idea (aunque no es nueva) la dejo para la libre reflexión de los interesados…
En la próxima Raza Madre (la ‘Raza Solar’ o ‘Koradi’, la 6° Raza Raíz), la Humanidad estará conformada por ‘resonadores armónicos’. Los humanos resonarán en diferentes niveles o grados de resonancia armónica, claro está, pero ningún ser humano de la próxima Raza será un ser totalmente desarmónico, neurótico, y sin ningún contacto con la Fuente Espiritual (como hoy en día ocurre en gran parte de la humanidad actual). Es por este motivo que esa será una nueva Humanidad, con padrones de conducta y vibración muy diferentes a las razas que hasta hoy han aparecido sobre la Tierra.

Saludos a los que visitan este blog, “Misterios Develados”…, y a todos los “resonadores magnéticos”…

Suryanam Ra.-



        

        
        
                  



lunes, 15 de mayo de 2017

LOS ANUNNAKIS: Quienes son, de dónde vienen, y cuál fue su intervención en la Humanidad de la Tierra.


         En esta oportunidad voy a dar algunas pautas sobre esta temática. Verán que es una explicación sintética, pero que podrá ayudar a entender algo más sobre este tema que ha generado tanta polémica a través de su continua difusión en internet.
El tema de los extraterrestres denominados anunnaki, (término que nos llega desde la cultura sumeria), generó una explosión de opiñones e ideas diversas. Mucho de todo esto se lo debemos (para bien, o para mal…, según la profundidad del el ojo crítico que lo mire) a Zecaria Sitchin, que fue uno de los intérpretes de las tablas sumerias encontradas. Este hombre escribió libros al respecto, y sus libros crearon polémica y desde allí todo entró a internet, donde se creó ‘la explosión de ideas’ a la que me refería…
Ya muchos investigadores coinciden hoy en que Zecaría Sitchin mezcló mucho de sus propias ideas subjetivas con lo que extrajo de la lectura de las tablas sumerias; es decir, que hubo “un coloreo” de su propio trasfondo de ideas con lo que verdaderamente dicen las tablas de escritura cuneiforme de los sumerios… Así que, desde mi punto de vista, diría que no hay que creer en todo lo que desde esa fuente ha salido; de la misma manera que no hay que creer ciegamente en ninguna fuente, provenga desde donde provenga; porque hay que investigar siempre en las causas y en la raíz y origen de los conocimientos,  informaciones y teorías. Tanto las religiones como las filosofías más antiguas tienen sus orígenes, y el investigador serio debe ir en busca de tales orígenes para no dejarse engañar; porque desgraciadamente, un conocimiento falso que se repite miles y miles de veces a través del tiempo, sin reflexionar y sin ir al origen, se transforma en una Gran Verdad… En síntesis: “la repetición permanente de una mentira, termina ‘sonando a verdad’ para el irreflexivo ser humano”… que se contenta con los que otros dicen e investigaron.  Por eso, cuidado con las informaciones que andan dando vuelta por Internet… Ir a las fuentes y orígenes, es decir, investigar seriamente, es lo único que nos puede salvar de la ignorancia y de ser repetidores de mentiras o de conocimientos sombríos y deficientes. Esto último es lo que, a mi entender, pasa con el tema de la teoría de los anunnaki, que nos llega de las historias sumerias…

De mis 30 años de estudio sobre religiones, filosofía, anroposofía y cosmosofía, y después de haber investigado en fuentes del conocimiento de oriente y occidente durante ese tiempo, y de haber conocido grupos espirituales, religiones, grupos metafísicos y esotéricos, etc.; he visto que lo más serio y de mayor apertura y profundidad que he encontrado, y que nos puede llevar a investigaciones sin barreras dogmáticas, es la auténtica “TEOSOFÍA”; la cual puede llamarse también ‘la verdadera GNOSIS’. La Sociedad Teosífica fue creada en 1875, pero “la Teosofía” (o Sabiduría Divina) existe desde tiempos inmemoriales. En la S.T. existen tres objetivos, como ‘alma de la Institución’, y quiero citar particularmente a uno: “Efectuar un estudio comparativo entre ciencia, religión y filosofía”, con mente abierta y libre pensamiento. Digo esto porque el tema de los anunnaki podría entenderse mejor en un contexto más amplio (sobre Evolución) que nos aclare, y que nos permita ir más allá de lo que nos pueda haber contado Zecaria Sitchin… Hay que atreverse a dudar (creativamente), pero también a estudiar todo en profundidad…, y a través de más de una fuente. Para esto podríamos (y es lo que yo aconsejaría a los investigadores de los anunnaki) meternos en el estudio de “LAS JERARQUÍAS CREADORAS” que nos enseña la Teosofía tradicional.
Eso último lo dejo como sugerencia; pero no voy a explicar ese tema aquí y ahora. Sin embargo, lo que diré a continuación, entrando ya más en “el tema anunnaki”, tiene mucho que ver con el tema de “las Jerarquías Creadoras”. En Teosofía este tema se estudia en forma más metafísica y esotérica, sin emplear términos como “extraterrestre”, por ejemplo, pero un investigador abierto podrá ver que, al menos parte de esas Jerarquías Creadoras, son, efectivamente, extraterrestres y ultraterrestres (términos que antiguamente, y en los círculos esotéricos, no se usaban). Lo que antes era “esotérico”, es decir, “oculto al vulgo, reservado a los iniciados y estudiosos” (ya que ese es el significado de dicha palabra), en estos tiempos está saliendo a la luz en forma cada vez más ‘exotérica’, es decir que esos conocimientos ocultos o reservados (que se encuentran en los mitos de todas las antiguas culturas) están tomando, en estos tiempos, forma exteriorizada y desmitificada para que los entiendan más fácilmente mayor cantidad de seres humanos.

Entremos ahora directamente al tema.
Aclaro que la siguiente tesis es fruto de mis investigaciones y de mi contacto interior. Que cada cual vea que “eco” hacen estos conceptos en sus conciencias…
Recordemos, ante todo, que a palabra anunnaki proviene del término “Anu”, nombre de la cabeza directriz de esa civilización extraterrestre que, según cuentan las historias sumerias, visitaron nuestra Tierra incidiendo sobre la creación del ser humano.

Comencemos:
Los ANUNNAKI son seres de Venus, de Marte, de Orión y de otras constelaciones. Son un grupo, o categoría de seres, con ‘egoidad’ muy fuerte, es decir, con mucha energía de “yo egocéntrico”. Algunos son del tipo reptiloide, mientras que otros, son del tipo más humano (más parecidos a nosotros); pero más allá de la tipología racial, lo que más los define es su estado de conciencia. Son “extraterrestres”, es verdad, porque no son originarios del planeta Tierra, aunque, como se vió, algunos grupos anunnaki provienen desde nuestro propio sistema solar y otros desde más allá del sistema; pero eso no importa, ya que como vimos, los define su estado de conciencia, es decir: “su estado vibracional álmico”, no su origen planetario o su tipología racial.
Los pleyadianos, por ejemplo, son algo superiores, en nivel álmico, a los anunnaki, y hay venusinos que no pertenecen al ‘grupo álmico anunnaki’ (obsérvese el concepto que encierra esa frase) porque son de una categoría superior en conciencia. Podríamos definirlo así:
El “grupo lunar” venusino son los anunnaki, y el “grupo solar” venusino son los Kumaras, los Señores de la Mente Iluminada. Los primeros (los anu) son más materialistas y egocéntricos; los segundos, son más espirituales y kosmocéntricos (y por lo tanto, más altruistas). Ambos grupos, coexisten, y ambos estuvieron conectados  a la creación del hombre terrícola.
Los anunnaki dieron al hombre cierta clase de genes físicos (al mezclarse con los hombres, lo cual estuvo autorizado, hasta allí…, por el Logos Planetario) y dieron algo de los principios intermedios de la constitución humana: el cuerpo de deseos y la substancia mental inferior; es decir que dieron el kamamanas al hombre (kama: deseo; manas: mente; pero la mente inferior, es decir, los subplanos más densos del Principio mente).
La otra Jerarquía, los Señores Solares de Venus (los Kumaras) dieron el manas superior y parte de Buddhi (es decir, substancia superior mental y supramental) por un sistema de transfusión superior de tales energías. Los Señores Solares dieron de sí mismos al humano terrícola, dieron del fuego o energía de sus propias mentes, lo cual significó un gran sacrificio, porque quedaron enlazados al hombre terrenal hasta que llegase la hora de la liberación propia de la Humanidad… (Esto está explicado en forma de mito en muchas culturas, por ejemplo, en los mitos de Grecia: del ‘Titán Prometeo’).
Toda esta intervención extraterrestre en la Tierra, de distintas jerarquías y niveles de seres para dar vida y conciencia al ser humano terrícola, por supesto, paso hace muchísimo tiempo…
Según lo recién explicado, la teoría más popularmente difundida por internet que dice que al ser humano terrestre lo crearon los anunnaki, sería incorrecta, o al menos, incompleta; porque los annunaki (por su categoría álmica) no podían insuflar en el hombre los principios superiores e intermedios (Atma-Buddhi-Manas superior). Para esto se necesitaban seres que poseyesen muy despierta y activada en sí mismos la materia mental superior y la Energía espiritual…
(El tema daría para más…, pero solo quiero dar las ideas principales).

Dentro de ambos grupos, los anunnaki y los Kumaras, hay niveles también, por supuesto. Categorizarlos en dos grupos es solo para un esquema explicativo, pero el tema es mucho más complejo en cuanto a niveles… Diríamos, para que se entienda, que el nivel más alto de los anunnaki se toca con el nivel más bajo de los Kumaras (siempre hablando de “nivel álmico”, es decir, de “niveles de autoconsciencia).

Este tema, el de los anunnaki y la creación del ser humano…, ha creado mucha polémica a través de su difusión en Internet, pero lamentablemente faltan informes claros y verdaderos. No todo lo que está en las famosas tablas sumerias es tal cual allí se expresa. Además hay muchos huecos o espacios sin llenar en esos conocimientos antiguos.
         El Plan Divino para la Tierra ha sido permitir la intervención de distintas categorías y niveles de seres del Cosmos en la formación, nacimiento y desarrollo del hombre terrícola. El ser humano urantiano o terrícola, debía ser un acontecimiento único y muy cuidado, cuyo fruto fuese el resultado del esfuerzo mancomunado de las conciencias del Cosmos; pero lamentablemente, entraron a la Tierra, sin permiso del Logos, entidades antisolares (“anticrísticas”, es decir, contrarias al Plan Crístico Universal) e hicieron sus propias hibridaciones genéticas, a su antojo y según agendas contrarias al Plan Divino. Esto torció un poco la agenda del Logos Solar, cuyo propósito era recto y puro: la creación del hombre terrestre según los designios arquetípicos del más alto Espíritu Cósmico.
         Las hibridaciones no autorizadas fueron llevadas a cabo hace miles de años por anunnakis de la clase más baja y rastrera y por otros de esa baja categoría evolucionaria. La degeneración de la civilización Atlántica (4° Raza Madre, anterior a la presente) y su trágico final con el hundimiento de su continente bajo las aguas del océano Atlántico (Noé y el Diluvio universal), habría tenido que ver, en parte, con el tema que estamos expresando… Pero la evolución humana fue reencausada y todo está volviendo al Plan Original, de raíz Divina, que busca siempre la evolución de la Conciencia y el desarrollo libre y autoconsciente de todos los seres. El Plan Divino es ese “Plan original” para el alma humana.
Aún quedan vestigios en la Humanidad de los genes más retrógrados de los intrusos ET no autorizados; por eso el ser humano, como ente transgeneracional y global, tiene un desafío, y este es superar los esquemas retrógrados de conciencia y conducta, entrando en los valores de orden universal. Estos Valores son ‘crísticos’, lo cual significa que expresan Unidad, Pureza, Fraternidad y Servicio. Quien supere la egocentricidad y toda maldad que pueda haber en su propia ‘sombra’, estará, no solo liberándose a sí mismo, sino además siendo un puente de Liberación para toda la Humanidad. Así, el ser humano, liberado de la ignorancia (ignorancia de su Ser Divino), podrá elevarse por sobre sus propios creadores extraterrestres y alcanzar su alto Destino: el de “ser uno con Dios” (entendido, no como ‘un Dios’ en particular…, sino como la Energía Divina, impersonal, omnipresente y atemporal).
        
         Espero que estos conceptos ayuden a los investigadores y estudiantes de estos temas, a un replanteo reflexivo de lo establecido como lo que yo llamo “el dogma Sitchin” (o “el dogma anunnaki”). No hace falta creer en lo que he explicado, pero sí hace falta un espíritu crítico y tener cuidado en dónde uno investiga. Podríamos decir que ‘no hay nada seguro, y menos perfecto, en ninguna fuente”…, pero sí hay fuentes más serias que otras, y el discernir esto dependerá de la capacidad inteligente y de la agudeza intuitiva de cada investigador.

         Si te interesó…, difundilo.

Suryanam Ra.-



lunes, 8 de mayo de 2017

EL GRAN PASO DE “HERCÓLUBUS” POR NUESTRO SISTEMA SOLAR. Investigación y revelaciones astronómicas y esotéricas.


            Comenzaremos con el aspecto astronómico, antes de ingresar al aspecto esotérico-espiritual del asunto.

La siguiente explicación servirá para aclarar este tema, el cual es entendido de diferentes maneras. Algunos piensan que el Planeta Hercólubus  (“Bernard 1”, “Planeta X”, “Planeta Rojo”, “Ajenjo”, “Cometa-Planeta”, “Nibiru”, “Marduk”, etc.) aparece cada cierta cantidad de tiempo en nuestro sistema solar. Mientras algunos dicen que aparece cada 3600 años; otros dicen que regresa cada 13.000 o 15.000 años, y los gnósticos de Samael Weor dicen que Hercólubus aparece siempre al final de la rotación completa de nuestro sol alrededor del los 12 signos Zodiacales, lo cual daría un total de de casi 26.000 años. Lo cierto es que tal vez todos tengan razón (en parte), debido a la teoría que dice que cada cierta cantidad de “encuentros” (3 o 4), el Planeta Rojo pasaría más cerca del sistema solar, inclusive llegando a penetrar entre las órbitas de los planetas de nuestro sistema. Veamos:
Tomemos la premisa de que el Planeta Rojo se acerca a nuestro sistema cada 3600 años;
3600 años X 3 (ciclos) = 10.800 años,
3600 años X 4 (ciclos) = 14.400 años.
Esas dos fechas se acercan a la del hundimiento del continente Atlántico bajo las aguas del océano del mismo nombre. Supuestamente, el misterioso ‘Planeta X(la “X” se refiere a lo desconocido, no al número 10) tuvo su mayor acercamiento a nuestro sistema solar en aquella época (hace unos 13.000 años). Luego, habría pasado dos o tres veces más (cada 3.600 años cada vez), antes de llegar a nuestra época actual, en la cual se produciría nuevamente su mayor acercamiento. Es decir que, cada tres o cuatro acercamientos, el Planeta X incidiría de una manera mucho más crucial sobre los planetas de nuestro sistema solar, incluida la Tierra.

         Los que sostienen la verdad de Hercólubus (palabra que proviene del término “Hércules”, por su gran tamaño y fuerza magnética colosal), dicen que este planeta estaría girando en una elíptica muy grande alrededor de dos estrellas; una estrella oscura enana distante y nuestro sol. Es la ciencia moderna la que ha llamado a este posible planeta extraño “Planeta X”, y algunos piensan que éste sería un planeta perteneciente a nuestro sistema solar, pero con una elíptica muy particular y diferente a los demás planetas de nuestro sistema.
El científico chileno Muñoz Ferrada se ha referido a este gran astro como “Cometa-Planeta”, debido a que en sus repetidos ingresos hacia nuestro sistema solar a través de los milenarios ciclos de su misteriosa elíptica, al atravesar por la Nube de Oort (gran esfera llena de miles de millones de cometas y meteoritos que rodean a nuestro sistema solar) arrastra ‘escombro cósmico’. Esto, además del arrastre  residuos de posibles colisiones que pueda haber tenido, hace que se vea, detrás de su veloz traslación, algo parecido a la cola de los cometas… De allí, el acertado término de “cometa-planeta”.
Su otro nombre “Nibiru”, bastante empleado en internet, sería babilónico, y significaría “lugar de cruce” o “lugar de tránsito”.

         Otros pensadores no hablan tanto de Hercólubus (o Planeta X, o Nibiru), sino de “NÉMESIS(palabra que, en la mitología griega, era la diosa de la justicia), que se dice que sería una estrella enana marrón (podría ser de un tamaño como el de Júpiter o mayor y con poco brillo) que se supone que cada cierto tiempo cósmico (se habla de millones de años), se acercaría a nuestro sistema solar, girando alrededor de este (por lo cual algunos suponen que nuestro sistema solar podría ser en realidad “binario”). El acercamiento cíclico de esta estrella, produciría (por su gran fuerza gravitacional) variados eventos en nuestro sistema solar y en sus planetas.
Así que, en resumen, algunos piensan en Hercólubus, como el detonante de los grandes cambios cíclicos en la Tierra (geológicos y cambio en la posición del eje), otros piensan en Némesis. El primero sería un planeta de gran tamaño; más grande que Júpiter, y por lo tanto, muchísimo más grande que la Tierra; el segundo, Némesis, sería una estrella enana y oscura (aunque he visto que algunos los consideran sinónimos).

         Existe una tercera posición que podría unir a ambas teorías; la que afirma que Hercólubus sería uno de los 5 o 6 planetas que formarían parte del sistema solar de Tylo (como dicen los gnósticos de Samael Aún Weor, y como se ve en el siguiente gráfico).



            Hasta aquí he hecho un resumen de lo que he visto circular por internet; teorías que se relacionan en algunos puntos y aspectos, principalmente en lo que respecta a la incidencia de ciertos cuerpos celestes (planetas, cometas, estrellas, etc.) sobre los cambios drásticos que se producen en nuesto planeta Tierra cada cierto tiempo, como por ejemplo, la desaparición de los dinosaurios tras un gran cataclismo, y el hundimiento de la Atlántica (para nombrar los más popularmente conocidos).
         Ahora voy a aportar algunas ideas de acuerdo a mi contacto interno, desde donde han fluido.
         Sería difícil saber con exactitud la verdad científica sobre Hercólubus o Planeta X  y/o sobre Némesis. Parte de lo que conocemos y circula por internet (a veces todo mezclado) se debe a ciertos conocimientos de culturas antiguas (los chinos, los indios hopi, los sumerios, y otros que hablaban de estos temas). Evidentemente, nuestros científicos modenos (como los de la conocida NASA) deben conocer bastante bien este tema…, pero no hablan.
         ¿Por qué no hablan?
         Muy simple. ¿Qué pasaría en la Humanidad…, qué reacción había en millones de humanos, si la ciencia mundial confirmase oficialmente que se acerca peligrosamente otro sistema solar y que un colosal planeta de ese sistema estaría pasando muy cerca de la Tierra en algunos años…, produciendo eventos catastróficos…??
         Es evidente que, de saber la verdad sobre este tema, se verían obligados a callar…, porque prácticamente ninguna prevención, ante un evento de tal embergadura, protegería a los miles de millones de humanos en la Tierra. Lo que si pensarían en hacer (y de hecho, parece ser que lo están haciendo) sería crear bunkers bajo tierra para proteger lo más preciado, como por ejemplo “las semillas” (ver banco desemillas del mundo), para evitar que se quemen con las erupciones volcánicas, y poder volverlas a usar despues de la catástrofe global, al salir nuevamente a la superficie tras los eventos. Serían como “arcas subterráneas” de especies vegetales, en semillas… También pensarían en salvar a cierta cantidad de humanos, que ‘la elite’ eligiría según sus propios canones de ideas y cuestionados valores. Mientras tanto, el dinero que estarían empleando para fabricar esos refugios subterráneos proviene de la producción y el sudor de la frente, el esfuerzo y el trabajo, de toda la gente del planeta, es decir de “los que se quedarán sin refugio”…  No obstante, lo que importa aquí, no es el tema refugio, porque, ante eventos de esta índole, ni siquiera los refugios que están construyendo les van a servir demasiado…
         Además, es un error interpretar a “la salvación” como de cuerpos físicos (esa es una visión muy materialista), ya que la verdadera “salvación” no es de cuerpos sino de almas. Solo los que vivan en la alta vibración de la Luz crística y búdica serán salvos.
Se reitera: lo salvable no es el cuerpo, sino la conciencia; pero uno duda de que estas ideas las compartan la gente de la NASA y los señores de la elite mundial. Igualmente no importa…; el problema es de ellos…. Además, para el tema ‘salvación’ de los humanos que por vibración cardíaca lo merezcan, se dice que hay un plan de evacuación que estará a cargo de las Naves del Reino Crístico Universal. (Pero ese es otro tema…).
        
         Siguiendo con el tema que nos ocupa, y según mi contacto interno, TYLO sería una roja enana que cada cierto tiempo se acercaría al sistema ORS (nuestro sistema solar, llamado así por los gnósticos). Al acercarse el sistema TYLO, en ocaciones (cada tres acercamientos) “se tocan” (por decirlo así…) las órbitas de los planetas de ambos sistemas. Es decir que el sistema TYLAR, al menos con su planeta más distante (Hercólubus), entraría dentro de nuestro sistema solar. En eventos como este, pueden pasar variadas cosas:
La más leve sería un traumatismo magnético gravitacional capaz de cambiar la geografía, la atmósfera y el eje de los planetas a los cuales Hercólubus se acerca más; y, en el peor de los casos, puede haber una colisión entre Hercólubus y un planeta de nuestro sistema. Algunos piensan que esto fue lo que ocurrió durante uno de los pasos herculianos, y que esa sería la razón del actual cinturón de asteroides existente en una de las órbitas de nuestro sistema. Esa teoría dice que un gran satélite de Hercólubus chocó en aquella ocasión con un planeta denominado Tiamat; y que mientras una parte de ese planeta se partió en muchos pedazos formando el cinturón de asteroides hoy existente, otro gran pedazo cósmico fue a parar a a órbita que hoy ocupa la Tierra, es decir que ese gran trozo de Tiamat sería nuestra actual Tierra. Aclaro, de paso, que a esa teoría, no la comparto. Hay una razón muy simple y racional:
         En una colisión como la narrada, el trozo mayor desprendido sería de una forma irregular (como son los meteoritos, aunque en este caso, de mucho mayor tamaño); y nunca podría tener la forma esférica casi perfectamente simétrica, como se puede ver a nuestro planeta desde el espacio…
Nuestro planeta, al igual que los demás, nacieron de nuestro sol, por desprendimientos de gases solares incandescentes que, al enfriarse con los millones de años, formaron la costra sólida, que es lo que se ve a simple vista, conservando la forma esférica por cuestiones de leyes físicas. (Pero este es otro tema).

         En este momento, la cercanía del Sistema de Tylo con nuestro sistema solar, es de tal índole que la órbita de Hercólubus (el planeta más grande del Sistema Tylar), llegado el momento, entrará, más o menos perpendicularmente y oblicuamente, en la mitad de las órbitas de nuestro sistema solar. Esta es la cercanía más grande que se daría entre ambos sistemas cada muchos miles de años (13.000 o 15.000).
         A continuación, muestro lo dicho con un esquema que elaboré, y que, aunque pueda ser imperfecto, da idea más o menos clara de lo explicado.

           


        El Planeta X o Hercólubus no pertenece a nuestro sistema solar (ORS), sino al de TYLO, pero cada tanto aparece en nuestro sistema; por eso algunos han pensado que dicho planeta sería un planeta de nuestro propio sistema con una órbita muy amplia, en comparación con las órbitas de los planetas conocidos de nuestro sistema. Pero no es así. El Planeta X no pertenecería a nuestro sistema, pero sí es un visitante cíclico.
        
         Algunos han dicho en internet que han visto a Hercólubus a simple vista… Considero que esto no puede ser posible; no todavía a simple vista; aunque sí no dudo que pueda ser visto con algún telescopio adecuado. Los que dicen haberlo divisado, habrán visto otra cosa…, pero no a Hercólubus. Pero tal vez dentro de varios años podremos comenzar a verlo como un punto rojo en el cielo, que estarará como estático, porque ante la vista humana no puede notarse la tremenda velocidad a la que se está acercando (300 Kmts por segundo). Con el paso del tiempo, ese punto rojo se irá agrandando cada vez más y todo ojo lo verá, ya no podrán ocultarlo… Pero cuando realmente esté pasando entre el sol y la Tierra llegará a verse 20 veces más grande que la luna llena; será un espectáculo magnífico, y aterrador para muchos. Claro está que no habrá tiempo para “observar tranquilamente” tal evento único, porque todo se removerá; los volcanes del planeta harán erupción en simultaneidad y habrá residuo cósmico de la cola del gran “Cometa-Planeta” cayendo hacia la Tierra…
         No digo más…; aunque, seguramente habrá mucho más…

         Hasta aquí vimos fundamentalmente todo lo referente al aspecto astronómico sobre este asunto. Si he de agregar algo, será desde otro ángulo: ‘el esotérico’; ya que casi nadie habla de este aspecto, y es lo que más debería importarnos a los seres humanos.
         “El paso de Hercólubus no es solo un acontecimiento astronómico, sino además, y fundamentalmente, UN EVENTO ESPIRITUAL, por que su efecto será purificador, limpiador y liberador a nivel planetario. Gracias a su influencia, será posible, posteriormente, el surgimiento de una Nueva Tierra y de un Nuevo Hombre”.
         El Planeta X es un planeta frío, un planeta que “vibra bajo”; por lo tanto, de acuerdo a su tipo de incidencia magnética astral, succionará todo el bajo astral de la Tierra. Esto significa que le hará al Ser Planetario-Tierra un gran servicio, a nivel evolutivo-espiritual. Es de acuerdo a estos conceptos, que pueden ser entendidas las profecías que dicen que “habrá alteraciones de la conducta, ira, locura, y suicidios en masa”… Esto no le pasará a todos los humanos, sino solo a los que tengan un cuerpo de deseos (o cuerpo emocional o astral) muy denso y grosero; es decir, a quienes no se hayan purificado y refinado sus cuerpos…; los que hayan vivido sus vidas tan solo siguiendo al ‘dios placer’ a costa del perjuicio y sufrimiento de otros…, etc. Los astrales groseros humanos, tras la muerte del cuerpo físico, serán succionados por la vibración herculiana del Planeta X; siguiendo el principio que afirma que: “lo afín atrae lo afín”.
         Durante los años que estén corriendo de aquí en más, la purga planetaria terrestre se acelerará, y muchos sucesos irán pasando, porque hay que saber que, además del acercamiento de Némesis-Hercólubus, están ingresando al planeta Tierra energías cósmicas espirituales a su núcleo solar interno (su Logos) y están generando ELEVACIÓN VIBRACIONAL, lo cual produce eventos de purga psíquica y hasta climáticos y geológicos, y esto es independiente del Planeta X; aunque “todo se relaciona” en el Plan Mayor…
         Debería aclarar, siguiento la linea del aspecto esotérico (y según mi contacto interno), que Hercólubus o Planeta X, no tiene Vida Logoica, es decir, que no posee un sol espiritual interno de Conciencia Global, un Ser Solar que rija al planeta. Nuestro planeta Tierra sí lo tiene, Nibiru NO. Este último sería como nuestra luna, un “planeta frío”, porque carece del calor de vida del Logos solar interno. Es, en pocas palabras, como si fuera un “cadáver cósmico”, o “planeta apagado”, o “gran cáscara vacía”, etc. De muchas maneras podría ser nombrado para hacer referencia a la falta de Logos Interno. Al carecer de Logos o Espíritu Planetario, no posee funciones para la vida en su diversidad. Su “rojo”es por minerales presentes en su masa, como el hierro. Esta gran Carcasa Planetaria, sin vida Logoica, va tripulada porque la tomaron como “hogar provisorio” los llamados ‘anunnakis’; pero ojo…; no confundir: Tanto el Planeta X como sus tripulantes son remanentes evolutivos de esquemas pasados; no son superiores ni a la Tierra ni a la Humanidad de la Tierra (pese a lo que contrariamente algunos piensan). Estos seres en su momento alcanzaron un gran desarrollo tecnológico, y los que en sus almas “se graduaron” espiritualmente, ya dejaron, como espíritus libres, esa raza, y viajan ya por otros senderos raciales evolutivos, en esquemas evolutivos planetarios distantes… Los que quedan en Nibiru (o Planeta X) son remanentes de un plan evolutivo pasado, ya trascendido y hoy inexistente como plan vigente o activo; son ‘remanentes’, es decir, las sobras energéticas de pasadas evoluciones. En cambio, la Humanidad terrestre sigue un plan plenamente vigente hoy, en continuo progreso, en un “planeta vivo”, candente en luz de vida en su interior (su Logos Interno).
         Es por estas razones esotéricas descritas que el Planeta X es “un planeta purgativo”, pero después del Juicio Universal, ese Gran Planeta recibirá vida logoica nuevamente, y las almas atraidas a su ambiente desde la Tierra al actuar como un gran Imán cósmico, formarán parte de una nueva Humanidad  naciente. El Planeta X volverá así a tener un Plan evolutivo propio; pero allí todo comenzará desde el inicio…

         Entre tantas cosas que se dicen e hipótesis difundidas sobre Hercólubus, los presentes conceptos esotéricos, basados en la Teosofía, podrán primar, o al menos “batallar” por el podio en el discernimiento de los estudiantes…

         Ya vamos llegando al final de esta exposición…
Veamos ahora, brevemente, el tema “fechas”; ya que año tras año aparecen los que pronostican que “al año siguiente” será el paso de Hercólubus… Eso es muy infantil y poco serio… ¿no es así…?, y lo que produce como resultado, es el descreimiento general. Los que hacen cada año esos pronósticos apresurados, no ayudan, sino que ‘echan barro’ sobre este tema tan importante y cierto.
Si bien soy contrario a hablar de fechas, me animo a decir lo siguiente:
Entre el 2032 y el 2044 podrían pasar los dos grandes eventos anunciados por muchos videntes, contactados y profetas. A saber:

1- La gran guerra mundial.
2- El paso de Hercólubus.

Tengo mis razones para decirlo, por lo que he visto, investigado, sentido, e intuido… Pero es “para tomar con pinzas”… Los tiempos podrán o no ser estos, pero el Gran Evento es real, y cuando sea el momento, acontecerá…

         Para finalizar diré que, no puedo confiar en los científicos actuales, porque hablan a medias, o no hablan…; ocultan, y hasta pueden llegar a torcer las cosas para que no se sepa la verdad de algún asunto (‘intereses de Estado’…). Entonces creo más en los videntes, contactados, y profetas, que han demostrado acertar en varias ocaciones con sus predicciones; como Nostradamus, Benjamín Solari Parravichini, y el científico olvidado (que para mí, además de científico, era un contactado, o tal vez vidente…, o al menos, muy “intuitivo”); me estoy refiriendo a “Carlos Muñoz Ferrada”, que se nos fue al otro plano en el 2001. Este último acertó predicciones que hasta hoy son imposibles para la ciencia… Predijo, entre otros eventos, y con fecha exacta, el gran terremoto de Chile en 1939, en el cual murieron más de 40.000 personas. Cuando lo pronosticó y lo dijo, nadie le creyó…, hasta que sucedió. ¿Cómo lo hizo…? Nadie lo sabe… Se llevó el secreto a su tumba.

         A quienes sigan esperando que la NASA revele las verdades que puedan  conocer sobre estos temas…, les digo que esperen tranquilos…, porque bien calladitos se quedarán, mientras todo se acerca…

Suryanam Ra.

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Para saber más sobre Hercólubus, su influencia e incidencia en el fin de la actual raza humana, y el nacimiento de la Nueva Tierra y la Nueva Raza;
vénse los siguientes materiales que adjunto a continuación:



Todo de E.I.S.A.(Escuela Interna para este Tiempo).


sábado, 15 de abril de 2017

KRIYA YOGA y AGNI YOGA







“Lo que cada ser humano precise para el desarrollo de su conciencia,
depende de cómo estén circulando las energías en su interior”.

           
            La comprensión del enunciado anterior puede ayudar al buscador a tomar lo que “sienta” que necesita y que  corresponda a su necesidad interna. Por eso difundo ambos materiales (teórico-prácticos). Cada material coresponde a una determinada necesidad y nivel de desarrollo de la conciencia o alma.
El Kriya Yoga he podido ver que es una mezcla de Hatha Yoga con Raja Yoga, porque se basa en el pranayama (control de la energía a través de la respiración consciente), en asanas, mudras y bandhas; pero incluye también la concentración mental y la meditación. Además es, evidentemente, un sendero “devocional” (Bakty Yoga), porque las prácticas no deben ser pura técnica fría, sino que deben realizarse con entrega y devoción a la Divinidad Suprema.
He podido ver que el propósito del Kriya Yoga es el despertar de la consciencia a la circulación de las energías pránicas internas en el hombre (incluida la kundalini), cuya fuerza despertada debe centrarse a consciencia en el “tercer ojo” para lograr penetrar el velo de oscuridad interna y llegar a la Luz Divina interior, que es el propio Ser. A tal nivel de despertar se le ha denominado Buddhi, en oriente, y Cristo, en occidente; (autoconsciencia búdica o crística).
Kriya Yoga utiliza el sonido sagrado AUM (que se pronuncia “OM”), que es el sonido de la totalidad de la Creación, lo que en cristianismo se denomina como “Espíritu Santo”, las fuerzas inteligentes unificadas de la Naturaleza, el Espíritu Divino presente y actuante en la Manifestación, lo cual también algunos han interpretado como “la Madre Divina”. Esa Madre Divina es, dentro del ser humano, la kundalini, (que esotéricamente se dice que es Buddhi en su aspecto femenino (Yin), la Shakty). Sea como fuere, es evidente que Kriya Yoga es un conjunto de prácticas y ejercicios corporales y de concentración mental, guiados por un impulso devocional, cuya meta es la unión con la Divinidad interna en el hombre y posteriormente, y consecuentemente, con la Divinidad absoluta en todas las cosas.
Lo comparto porque a muchos les puede interesar este sendero… (podrán sentirlo como propio), pero personalmente considero que todos los Yogas (incluido el Kriya) fueron muy necesarios en el pasado; especialmente en la Raza Atlántica (la anterior a la actual), y era el medio para alcanzar cierto estado de iluminación en aquella Raza Raíz. En cambio, en la actual Raza Aria, el medio principal se enfoca directamente en el desarrollo de las facultades mentales (mediante la filosofía, las ciencias, el arte, y todo tipo de actividad que focalice y desarrolle la mente abstracta, hasta alcanzar finalmente la región de la MENTE INTUICIONAL (Buddhi).
A mi entender y según mis investigaciones, el “AGNI YOGA” es el Yoga de esta nueva era, más avanzado que todos los demás, inexistente en razas anteriores, y recién naciente en el final de la actual Raza Aria (por eso es aún poco conocido), porque sería el Yoga de la siguiente Raza (la 6°). Es un Yoga enfocado, ya no más en el logro individual, sino en el logro colectivo. Interpretar bien esto es la clave del Agni Yoga.
El Agni Yoga es el yoga, es decir “la unión”, con el fuego interno sagrado, imperecedero (el Fuego de la Conciencia Crística), porque Agni (sánscrito) significa Fuego. La meta del Kriya Yoga también es la búsqueda de la unión con el Fuego Interno Imperecedro, pero a través de a través de mecanismos esforzados de la personalidad (un esfuerzo del cuerpo y  de  la mente concentrada para alcanzar  lo más oculto, interno y sagrado de nuestra naturaleza); es  decir  que es un  esfuerzo desde la materia hacia el  Espìritu; mientras  que el  Agni Yoga es directamente el Fuego Solar Interno transformando a  la personalidad integrada.

Existe un tipo de yoga para cada cuerpo del hombre, que a la vez se corresponde con una raza raíz en particular. El Hatha Yoga (del cuerpo físico-etérico) correspondió al desarrollo de la Raza Lemuriana (3° Raza Madre). El Bhakty Yoga (para el desarrollo y sutilización del cuerpo emocional) correspondió a la Raza Atlántica (4° Raza Madre). El Raja Yoga (desarrollo de la mente y formación del cuerpo mental) corresponde a la Raza Aria (actual); y el Agni Yoga, que está naciendo en este tiempo (justo durante el sirgimiento de la 6° subraza de la Raza Aria) será el que desarrollará el ‘Cuerpo Búdico’ (Cuerpo Intuicional o Cuerpo de Luz) en la futura 6° Raza Madre.
El KRIYA YOGA puede ser útil aún hoy, debido a que en la actual Humanidad existe una gran porción de almas humanas cuyas conciencias aún responden al nivel de la 4° Raza (Atlante), por tener una preponderancia del aspecto impulsivo emocional (y devocional) que caracterizó a aquella Raza; por lo tanto puede serles muy útil este material. El ser humano en el cual predomina la polarización mental buscará naturalmente otros medios de expresión y desarrollo. Pero hay que considerar que ningún hombre es enteramente y solamente de una sola Raza, ya que combina, en sí mismo, expresiones de todas las razas que se fueron sucediendo y mixturando a través del tiempo. Pero sin embargo, siempre existe una polarización mayor en alguna de ellas. Esa polarización es lo que define a un tipo humano como de “Raza Lemuriana”, “Raza Atlántica”, “Raza Aria”, etc. No hay que olvidar que las razas, si bien tienen que ver con características fisiológicas, como el color de la piel, son en la actualidad, fundamentalmente: “estados de conciencia”.

Kriya Yoga sería como una síntesis de prácticas de todos los yogas anteriores (aunque sin profundizar particularmente en ninguno). En cambio el Agni Yoga, es nuevo y se puede decir que es superior a todos los demás, porque actúa con la base de desarrollo milenario de los demás yogas; y además comienza a actuar, como se explicó antes, “desde el Ego espiritual hacia la región de la personalidad”, y no al revés, como sucede con todos los demás yogas citados. El Kiya Yoga puede se un camino válido para los que lo sientan, para los que buscan la realización individual de la unión con Dios, con la Divinidad, con la Vida Suprema, con el Espíritu, etc., aunque aún es una forma de “buscar realización”, es decir, una manera de ‘realización ambiciosa del yo’…

Esto úiltimo, es para “pensar”…

Por eso Jiddu Krishnamurti “tiró todo por la borda”… (hablando mal y pronto…) y fue más allá de toda técnica de de toda forma de “búsqueda”. Solo se enfocó en la comprensión y en “el darse cuenta”, tras lo cual “Lo Demás”…, llega solo. ¿No será este el método (que no es método…) del citado Agni Yoga…?
Para meditar…

Suyanam Ra



lunes, 23 de enero de 2017

EL ‘TORNADO DEL YO’ y SU DISOLUSIÓN A TRAVÉS DEL ‘TRABAJO INTERIOR’


  
 ELCONOCIMIENTO DE SÍ MISMO y LA EVOLUCIÓN DEL ALMA


¿Qué es el yo?

           
            El Yo Soy, siendo la primera persona del verbo “ser”, es en realidad “el SER”, al cual algunos llaman PRESENCIA ó Testigo. El Ser es la Vida universal, es decir una Única Vida expresándose en y a través de infinidad de miríadas de formas, visibles e invisibles, en todos los planos en que se manifiesta dicha VIDA.
El SER es la Presencia en el Todo. Al decir “Yo Soy”, sabiéndolo o no, estamos haciendo referencia a esta infinita y siempre presente e indivisa VIDA en nosotros. Por lo tanto: todos somos, y todas las cosas son, esta VIDA en manifestación.

            Ahora bien: ¿Qué sucede con la conciencia del hombre…? Si en realidad no podemos ser otra cosa más que esa Vida Divina e infinita… ¿por qué el hombre se refiere a sí mismo comúnmente diciendo cosas como: “soy pequeño, o alto”, “soy delgado, o gordo”, “soy alguien insignificante”, “soy peor o mejor que los demás…”, “soy de tal nacionalidad…, abogado, con hijos…, ó… soy obrero, soltero…”, “soy incapaz …”, “yo soy el que piensa así, pero no de esa otra forma…”, etc. siendo estas identificaciones muy limitantes de la Vida universal…?

            Es evidente que el hombre vive aturdido por sus sentidos físicos y se ha enredado en las aparentes limitaciones que estos sentidos han reflejado de alguna manera en su conciencia. La mente humana concreta no ha ido más allá que la comprensión material de la existencia, y aún así, con deficiencias. Para quienes viven afirmando de sí mismos cosas semejantes, el sendero espiritual aún permanece cerrado, porque ese Sendero es el camino al SER, a la VIDA, es la vuelta al Yo Soy Real, sin limitaciones.
Es por esto que hay que hacer una distinción entre lo que sería el “Yo Soy” o Ser puro, que es VIDA ilimitada, y lo que es el “yo psicológico” ó yo personal ó ‘ego inferior’ (como también se le suele llamar). La palabra “yo” se suele emplear para ambos niveles, pero significan algo totalmente diferente. Estos conceptos tienen que estar claros, para el comienzo de lo que llamamos “conocimiento de sí mismo”, por que…: ¿Qué es el “sí mismo”? He aquí la cuestión central de este tema, y de alguna forma ya fue expuesta la temática.

            Para que el Ser puro fluya libremente a través de la conciencia del hombre, se debe producir una purificación de la conciencia, o de la mente; porque la mente humana, al estar tan condicionada por el trasfondo psicológico de experiencias y creencias, no puede dejar pasar los rayos luminosos de “el Sol del Ser”. Por eso, la tarea interior es, en primer lugar, observar y conocer al “yo psicológico”; descubrirlo en nosotros mismos; porque solo al ver y darnos cuentas de las “nubes” en el cielo astral y mental podremos despejar el cielo para que el Sol penetre con sus rayos en la conciencia. Todo esto es lo que podríamos llamar “purificación”.

            Siguiendo con la reflexión, veamos mejor qué sería el “yo psicológico” o humano.

            ‘El yo humano es la identificación con el cuerpo y sus necesidades’. Esta sería la forma simple y sintética de enunciarlo, pero veremos que es más complejo que esto.
            El yo psicológico es un mecanismo de “identificación” que surge de la actividad de los sentidos físicos en su interacción con el medio, plagado de objetos, en el cual está inmerso el cuerpo  humano, y de cuya actividad, la mente crea conceptos e ideaciones. De esa interacción con el medio, también surgen los deseos de todo tipo. Según sean las experiencias que se produzcan, de placer o de dolor, en sus diferentes rangos y categorías (físicas, emocionales y/o mentales), se producirán en la conciencia reacciones de atracción o rechazo.
            El cuerpo físico, con su correspondiente cerebro y sistema nervioso, dan al hombre noción de estar separado de los demás objetos y del resto del mundo. Esta ‘sensación de separatividad’ que dan los sentidos físicos y el sistema nervioso relacionado, es más compleja si se agrega la vida afectiva, emocional, a esta ecuación.

            El yo es identificación con experiencias físicas, afectivas, emocionales y mentales; es un complejísimo mecanismo de “identificación” que incluye experiencias múltiples de atracción y rechazo, desde las vivencias más simples y tempranas del bebé recién nacido hasta las más complejas preferencias intelectuales de un adulto.  

Se nos hace muy difícil estudiar al yo, por que para hacerlo sin que quede solo en ideas teóricas, debemos entrar en un profundo descubrimiento de nosotros mismos. No nos bastará con estudiar la “anatomía” psicofisiológica y espiritual del yo en libros. Deberemos además conocer su “fisiología” (funcionamiento) íntegra, física y psicológica, a través de la observación directa en la vida diaria en las relaciones con los demás.

 El “yo” es nuestra naturaleza psicológica, por lo tanto, los libros pueden ayudar, pero no completar su estudio, hasta que no hayamos dado con ‘la causa del yo’ en nosotros mismos, a través de una comprensión directa.

            La naturaleza del yo es la misma en todos los seres humanos, por lo tanto, observarla y descubrirla en nosotros mismos es verla y descubrirla en los demás, ya que no hay separación en lo que respecta a la raíz del yo.

            Se ha dicho que el yo, como todas las cosas aparentemente objetivas, es ilusión, maya (algo “medible”, finito, por lo tanto ilusorio, ya que la Vida real es ilimitada, el SER es unidad indivisible; por lo tanto todo lo que aparente ser finito, medible y separado, sería en el fondo, ilusorio, irreal o relativo). Llegar a VER esta hipotética verdad sería vivir un proceso alquímico de la conciencia. Iremos viendo esto.
           
El yo es complejo, muy complejo y contradictorio. Por ejemplo: Alguien que se comporta agresivamente con su esposa e hijos, que manifiesta poder en forma violenta, es habitualmente alguien débil por dentro, es común que ocurra que haya sido sometido con violencia en su infancia. O, un hombre “machista”,  es alguien a quien le cuesta mucho reconocer su lado femenino, y lo rechaza criticando al género opuesto para realzar su aparente masculinidad. Otro ejemplo: Es común y corriente el ‘miedo a no ser querido’, pero coexistiendo junto al ‘miedo a dejarse querer’; por no querer sufrir nuevamente el dolor al abandono o pérdida del amor. En este ejemplo se presenta una típica contradicción interna: el miedo a no ser amado junto al miedo a dejarse amar. Este tipo de contradicciones forman parte del yo psicológico.
La contradicción o incoherencia es una de las razones de la complejidad del yo, pero otra es su característica de poseer múltiples facetas. Hay quien ha dicho que no existe solo un yo, sino múltiples yoes en un mismo individuo, es decir tendencias y deseos diferentes y contrapuestos que reclaman su lugar en el individuo. En su interior, se libra una lucha permanente entre esas tendencias, hábitos y deseos, muchas veces contrapuestos. El hombre no puede estar en paz porque esa lucha entre “yoes” permanece en su interior. Se ha llamado a esto “fragmentación”, estar divididos o fragmentados internamente, con contradicciones, lo cual genera un permanente conflicto.

El conflicto pareciera ser parte constitutiva del yo psicológico. Ahora nos podemos preguntar: ¿Qué puede hacer el hombre al respecto…?
En primer lugar diría que nada puede hacerse sin autoconocimiento. Realizar un buen estudio sobre la constitución humana es lo primero. Sin una base sólida en esto será muy difícil, si no imposible el autoconocimiento. Además habremos de aplicar el método de autoobservación, como ya se expresó, en un estado de alerta interior. En síntesis: estudio y observación de sí mismo y de todo lo que nos rodea en forma holística.
En el sendero del autoconocimiento debemos ser capaces de ver y enfrentar lo que nos sucede, es decir, no escapar ante lo que nos pasa internamente, sino aceptarlo, sea lo que fuere, aceptarlo sin juicios de valor. Como el hombre está lleno de juicios de valores y creencias culturales, religiosas, morales, etc., no puede aceptar las cosas como son. Por ejemplo, ‘el machista’ debería aceptar que, como todo hombre, tiene en sí mismo aspectos femeninos (lo cual no ocurre por que justamente es “machista”, por negarlo); el violento e iracundo debería aceptar su debilidad y falta de amor que tiene por dentro…, hay aparentes filántropos que deberían aceptar su egoísmo oculto, el celoso debería ver y aceptar su apego.... En fin, es evidente que se necesita de una preparación y maduración interna para aceptar sin resistencias “lo que es” tal como es, no como quisiéramos que fuese, y para esto es necesaria apertura e ‘inteligencia’ (no solo intelecto). Para este tipo de autoconocimiento debemos estar dispuestos a morir a los ideales y arquetipos de perfección y a dejar de lado los “ideales” y “modelos” morales, porque quien los porte podrá observar resistencias a ‘ver lo que es, tal cual es’. Esas resistencias y negaciones a “ver” vendrán desde el trasfondo psicológico lleno de modelos, creencias, hábitos de pensamientos familiares, culturales, religiosos, etc. Hay quien podrá decir que no puede renunciar a los ideales, porque son el rumbo de su propia vida… Bien, quien no pueda hacerlo, seguirá con sus ideales a cuestas, porque por ahora forman parte de su necesidad psicológica; pero para el verdadero autoconocimiento la renuncia a los modelos es vital. No hace falta llevar ideales y arquetipos de perfección en nuestra mente, aferrándonos a los mismos, porque si acaso tal perfección existiese, no precisaría de nuestra adhesión y apego, sino que tendría existencia por sí misma. Por lo tanto podríamos dejar de lado todo lo que en nuestra mente pueda funcionar como “estorbo” para el autoconocimiento. En todo caso, observar y conocer nuestro apego a ideales formaría parte del mismo autoconocimiento.
Empezar a vaciarse de tantas creencias, modelos y juicios conscientes e inconscientes tiene relación con el proceso de “desaprender”, del cual algunos hablan…

            Podríamos definir al yo personal como una entidad muy compleja de mecanismos kamamanásicos (deseo y mente en conjunto), donde existirían elementos psicológicos no solo de la presente vida, sino gérmenes activos de vidas pasadas que, en forma de “skandhas” (tendencias, hábitos físicos, mentales, etc.) influyen en la propia y  actual existencia.

También se podría decir, si nos permitimos ser creativos en tan obstruso tema,  que EL YO PSICOLÓGICO ES UNA GRAN FORMA MENTAL-ASTRAL, que incluye imágenes, creencias, emociones y formas de pensamiento de diferentes tipos e índoles. El yo vendría a ser la “forma mental madre” de todas esas energías siempre en movimiento en torno a un centro de identificación personal.
Podríamos visualizarlo, si quisiéramos ponerlo en una imagen, como un gran tornado de energías vibrantes de todo tipo, girando sobre sí mismas y trasladándose sin cesar, siendo capaz de arrancar y ‘fagocitar’ lo que encuentra a su paso y de ‘destruir’…, aunque es de suponer que llegado el momento pierda su fuerza y desaparezca, al igual que como ocurre con un tornado en la Naturaleza. Los tornados se forman y existen un determinado tiempo, luego se disuelven, como todo en la manifestación. Como el yo psicológico es un producto o subproducto más de la manifestación universal en una determinada fase evolutiva de la Conciencia, la lógica nos llevaría a determinar que, como ocurre con todas las demás cosas manifestadas, llegado su momento, también se extinguiría. En todo caso, cierto es que tal extinción no sería de modo alguno desaparición, sino transformación; porque nada se pierde en el Universo, todo se transforma. Por lo tanto, la extinción del yo humano, sería en realidad una absoluta transformación alquímica, tan profunda en su misma esencia, que no sería incorrecto hablar de “extinción” (concepto polémico para algunos investigadores), ya que como tal, el yo separado o individualidad dejaría de existir para seguir existiendo como “algo” enteramente diferente. Ese es el significado de Nirvana, extinción, disolución.

 La fuerza del ‘tornado del yo’ está compuesta, como dijimos, por energías etéricas, astrales y mentales de diferentes cualidades, muchas de las cuales se contraponen entre sí generando aún más violencia y fricción en el interior del tornado.
            Ahora bien, el centro del tornado está formado por una simple cosa: “inseguridad” y “miedo”, que son como las dos caras de una misma moneda. Estas dos energías son las generadoras de la complejísima gama de energías que se ponen en giro en su derredor. Esa inseguridad es la base del tornado del yo, por que proviene del sentimiento de separatividad.


¿Cómo se formael tornado del yo”?


Al surgir en los inicios de la individualización la sensación de separatividad, la mente psicológica experimenta “inseguridad”. Esto es lo primero. Luego comienza la búsqueda de la seguridad y la pérdida constante de la misma, porque se busca la seguridad en cosas finitas, caducas y perecederas, en el mundo material, por lo tanto surge seguidamente el “miedo” a la pérdida constante de seguridad. De esto se deduce que inseguridad y miedo serían la base o raíz misma del yo psicológico.

            El regreso a la Conciencia de Unidad, a la VIDA, al SER o Yo Soy puro, (en forma consciente), es la disolución progresiva de toda separación, y por lo tanto, el fin de la inseguridad y del miedo. Este “fin” de la separatividad es el fin del sufrimiento que la misma produce, y es a lo que se ha llamado Moksha (Liberación) y Nirvana (extinción o fin de la naturaleza inferior)..

 El proceso de la vuelta a la Armonía y la Paz, el regreso a la Unidad, al Amor impersonal, que es el Alma de todas las cosas visibles e invisibles, va diluyendo el tornado del yo psicológico, va disolviendo o restando fuerza a la ilusión del yo limitado o personal. Todo el aprendizaje ganado en forma de COMPRENSIÓN generado durante los ciclos reencarnatorios que la individualidad atravesó, es finalmente sintetizado y absorbido por la Mónada, que siendo en los inicios de la evolución tan solo una “Chispa Divina” de la Esencia de Vida Universal, ahora se ha transformado en “Fuego ardiente de Conciencia Espiritual”.


            He visto que existe una aparente contradicción entre los que afirman que el ‘yo’ no muere jamás, sino que se entrena y se expande, y los que pregonan que la iluminación del hombre es sinónimo de extinción del yo, de desaparición o muerte del ego. Podremos ver que, si profundizamos, ambas teorías aparentemente diferentes, se concilian.
            Hay pensadores, como Ramacharaka, que dicen que es un error pensar en que el yo es disuelto, sino que en realidad el yo se purifica y va expandiendo sus límites, cada vez más hacia la totalidad de la Vida. Podríamos coincidir con tal idea si pensáramos en que lo que en realidad es disuelto es el “yo psicológico”, lleno de trasfondo de limitación e ilusión; pero el YO SOY no puede ser disuelto por que es el SER, la Vida. Por lo tanto la Conciencia no es disuelta, sino que, como ya expresamos, se transforma, y sigue su proceso en la evolución en expansión. Lo que es disuelto y se extingue es la red enmarañada del yo psicológico. Es decir que lo que se extingue es la idea y sensación de ser un yo individual, separado y particular, diferente de los demás yoes y de los demás objetos.
           
            La disolvencia del yo psicológico se decanta por maduración evolutiva, por lo tanto es inútil ‘perseguir’ este objetivo porque no puede acelerarse a voluntad. Además, perseguir un “objetivo personal”, aunque este fuera de orden espiritual, es deseo y ambición: materiales de los que se compone el ego. Por lo tanto perseguir un objetivo, solo fortalecería al ego, en lugar de disolverlo… ¿Contradictorio no…? Todo esto requiere de discernimiento.
Lo que sí podemos decir es que, en todo esto, el autoconocimiento es necesario y vital. Podemos llamar “trabajo interior” al proceso consciente que nos lleva al autoconocimiento, y mediante ello, a la purificación de la conciencia. En este proceso, lo que es ilusión e ignorancia (de ‘lo que somos’…) debe transformarse en Sabiduría.

            Después de llegar a este punto en nuestro corto ensayo sobre este complejo tema, podríamos “hilar” más fino diciendo que ego y personalidad no son la misma cosa, aunque comúnmente van juntas.
            La personalidad es un conjunto de energías y atributos, desarrollados y/ó a desarrollar. El ego (ego personal) es identificación con los objetos, con los deseos y con las ideas; el apego e identificación a esos aspectos sería el ‘ego’ (el yo psicológico, diferente de ‘Ego’, con mayúscula).
            En el hombre común el ego casi siempre maneja a la personalidad a su antojo, pero a medida que el ego es observado, y reconocido en su ilusión, se va debilitando, y entonces es la energía Superior (‘Ego’) la que comienza a influir y a comandar a la personalidad. Durante este proceso se dice que el peregrino vive ciertas iniciaciones internas.
            Podríamos llamar “personalidad humana” a la que está unida al ego, mientras que llamaríamos “personalidad espiritual”, a la que, dejando al ego, se ha unido en mayor medida a la Voluntad superior.
           
Para ir cerrando este capítulo de reflexión (aunque en realidad nunca se cierra…), diremos, desde un punto de vista más esotérico, que la Mónada desciende a la materia con un Propósito: Evolución; y al llegar a la individualidad en la ‘forma hombre’, necesita del nacimiento del yo psicológico para generar experiencias de comprensión vital. El ego empírico es pues, necesario, y sirve a los intereses elevados de la Mónada.  A través de la extensa travesía de las sucesivas reencarnaciones, el aprendizaje vital resultante recogido en el cuerpo causal es absorbido finalmente, al final del proceso, por la Mónada. Esta es la extinción del ego y del cuerpo causal (que podríamos llamar alma), ya que todo el “Fuego de Conciencia” generado gracias a la fricción en la vida material, ha sido recogido finalmente por “El Padre” (la Mónada en el hombre).